Corazón Misionero.

Un pequeño acto de generosidad engrandece el alma, alegra el corazón, colma de bienestar… Un pequeño aporte de tu parte a esta causa ayudará a seguir llevando la buena nueva a diferentes comunidades.

Nuestra música es un regalo de Dios, pero llevarla a cada rincón, producir nuevos cantos y sostener nuestras misiones en Chicago y más allá, requiere de corazones generosos. Al apoyar nuestra misión, no solo sostienes a un grupo de músicos, sino que te conviertes en la voz que lleva consuelo al afligido y esperanza al que busca a Dios. Tu contribución, sea grande o pequeña, es la semilla que permite que el mensaje de Su Gloria (Shekinah) siga transformando vidas. ¡Gracias por ser parte de este llamado!